Si tiene una cuenta de banco en Guadalajara, una casa en Baja California, un 401(k) en San Diego y a sus papás o a sus hijos de los dos lados de la frontera, no está manejando dos finanzas distintas. Está manejando una sola vida financiera que toca dos países. El reto es que cada país la mira con sus propias reglas.

Esta es una forma práctica de ordenarlo.

Primero, Haga un Mapa de Todo lo que Tiene

Antes de cualquier estrategia, conviene ver el panorama completo en un solo lugar. Haga una lista de cada cuenta y cada bien: en qué país está, a nombre de quién y cuánto vale, aunque sea aproximado.

  • Cuentas de banco y de inversión en EE. UU. y en México
  • Cuentas para el retiro, como un 401(k), una IRA o su Afore
  • Inmuebles en cualquiera de los dos países y cómo está escriturado cada uno
  • Participación en negocios y en qué país está constituido cada uno
  • Seguros de vida y quiénes son los beneficiarios

Muchas familias nunca han visto todo esto en una sola hoja. Cuando lo hacen, las preguntas importantes salen solas: qué cuentas hay que reportar, qué documentos faltan y dónde está desbalanceado el plan.

Sepa en Qué País Es Residente Fiscal

La residencia define casi todo lo demás. Estados Unidos cobra impuestos a sus ciudadanos y residentes, incluidos quienes tienen green card, sobre sus ingresos en todo el mundo, sin importar dónde vivan. México también grava a sus residentes fiscales sobre sus ingresos mundiales. Para México, la residencia fiscal depende en general de dónde tiene usted su casa habitación y, si tiene casa en ambos países, de dónde está su centro de intereses vitales.

Por eso, algunas personas son consideradas residentes de los dos países al mismo tiempo. El tratado fiscal entre México y EE. UU. tiene reglas para decidir qué país tiene prioridad, y los créditos por impuestos pagados en el extranjero buscan evitar que pague dos veces por el mismo ingreso. Pero esas protecciones solo funcionan si ambas declaraciones se preparan pensando en el otro país. Si piensa mudarse de un país al otro, vale la pena platicar el momento de la mudanza con sus profesionales fiscales antes de hacerla.

Esté al Día con los Reportes en EE. UU.

Las reglas de reporte de EE. UU. sorprenden a muchas familias porque aplican aunque no haya impuesto que pagar.

  • FBAR (formulario FinCEN 114). Por lo general, las personas estadounidenses deben presentarlo si el valor total de sus cuentas financieras en el extranjero supera los $10,000 dólares en cualquier momento del año.
  • Formulario 8938 (FATCA). Es posible que también deba declarar sus activos financieros extranjeros junto con su declaración de impuestos. Los límites son más altos y dependen de su estado civil para efectos fiscales y de si vive en EE. UU. o fuera del país.
  • Fondos de inversión extranjeros. Muchos fondos de inversión fuera de EE. UU., incluidos fondos que ofrecen comúnmente los bancos mexicanos, pueden considerarse PFIC (compañías de inversión pasiva extranjeras) bajo las reglas fiscales de EE. UU. Eso implica reportes adicionales y, muchas veces, un trato fiscal menos favorable.

Las multas por no presentar estos reportes pueden ser altas, así que conviene confirmar cada año con quien prepara sus impuestos qué le aplica.

Piense Dónde Tiene sus Cuentas

Dónde está una cuenta puede importar tanto como lo que tiene adentro. Algunas casas de bolsa y bancos de EE. UU. limitan sus servicios a quienes viven fuera del país, lo cual puede ser un problema si se retira en México. Y tener dinero en pesos y en dólares significa que el tipo de cambio afecta su plan, desde el presupuesto del mes hasta el ingreso que espera en el retiro.

No hay una sola respuesta correcta. Lo importante es decidirlo a propósito, según dónde vive, dónde gasta y dónde está su familia, en lugar de dejar que las cuentas se acumulen donde se abrieron por casualidad.

Que su Testamento Funcione en Ambos Países

Un testamento o un fideicomiso en vida (living trust) de EE. UU. no siempre funciona sin contratiempos para bienes en México, y la ley mexicana tiene sus propias reglas para testamentos y herederos. Muchas familias trabajan con un abogado en EE. UU. y con un notario en México para que los documentos de cada país embonen en lugar de contradecirse.

Los inmuebles merecen atención especial. Los extranjeros que compran una propiedad residencial en la zona restringida de México, a menos de 100 kilómetros de la frontera o 50 kilómetros de la costa, por lo general la tienen a través de un fideicomiso bancario. La forma en que ese fideicomiso designa beneficiarios afecta lo que pasará después con la propiedad.

Los beneficiarios designados en cuentas y seguros de EE. UU. también importan, sobre todo cuando un heredero vive en México o el cónyuge no es ciudadano estadounidense. Reglas que aplican de forma automática entre cónyuges ciudadanos de EE. UU. pueden funcionar distinto en ese caso.

Coordine a sus Profesionales

La mayoría de los problemas transfronterizos no vienen de una mala decisión. Vienen de profesionales en cada país que hacen bien su trabajo sin saber lo que está haciendo el otro lado. Un CPA en San Diego quizá no sabe de una cuenta en Monterrey. Un notario en México quizá no sabe cómo está armado un fideicomiso en EE. UU.

Un planificador financiero puede ayudar a mantener el panorama completo en orden y a que su CPA o agente inscrito, su contador y sus abogados trabajen con la misma información. Esa coordinación muchas veces es donde está el mayor valor.

Revise el Plan Cuando Cambie su Vida

Un plan transfronterizo no se hace una sola vez. Una mudanza, la venta de una propiedad, recibir una herencia, abrir un negocio o que un hijo se vaya a estudiar al otro país pueden cambiar el panorama. Una revisión rápida en esos momentos evita que algo pequeño se vuelva caro.

Si quiere platicar sobre su situación, en español o en inglés, conozca más sobre nuestra planificación patrimonial transfronteriza, vea cómo funciona El Cruce o contáctenos.